
Allí estabas en medio de la plaza, inquieto, intrigado, con el lento caminar de quien espera. Percibías el suave aroma que anunciaba mi llegada, no me veías, solo se escuchaba un taconeo y un par de risas cómplices.
Mar en calma para una noche nueva, noche de misterios por resolver, noche para ver unos ojos color miel.
Fueron dos minutos, tus dos minutos de un antes a un después.
Mar en calma para una noche nueva, noche de misterios por resolver, noche para ver unos ojos color miel.
Fueron dos minutos, tus dos minutos de un antes a un después.
Para ti Gitano
Septiembre 2008
Septiembre 2008