domingo, 10 de febrero de 2008

Camino

Déjate ver. Solo un hola, un segundo, una palabra,..., un instante.

Sentí rabia, impotencia, tropece contra muros de palabras que a base de golpes se fueron derribando.

Decidí seguir el sendero que mi cerebro me mostró solo espero que al final de él encuentre lo que busco.

Anochece y solo se ve el camino a seguir.


Febrero 2.008

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ese es el camino hacía la libertad del espíritu que más de uno debemos seguir. ¿Donde está ese sendero?