Sentí rabia, impotencia, tropece contra muros de palabras que a base de golpes se fueron derribando.
Decidí seguir el sendero que mi cerebro me mostró solo espero que al final de él encuentre lo que busco.
Anochece y solo se ve el camino a seguir.
Febrero 2.008
1 comentario:
Ese es el camino hacía la libertad del espíritu que más de uno debemos seguir. ¿Donde está ese sendero?
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