sábado, 12 de enero de 2008

Navego.

Tuve miedo de remar aunque fuera en la mar calma de mis desvelos, navego en un mar de fondo .
Ese mismo mar al que hoy le he ganado una pequeña batalla, he destruido a uno de mis fantasmas que me ahogaba en silencio, en las noches ausentes.
Que las noches de invierno se conviertan en noches de primavera, si, y asi poder seguir navegando sin ir a la deriva, sin conformarme, remar en plena mar y volver a ver la luz de tu mirada.

Mañana el sol ha de secar la niebla, niebla que me impide tocar y que oculta mi pena, deja que tus redes enmarañen mis pensamientos de la misma forma que ha sido capaz de destruir una de mis ataduras.
No me importa esperar por el amanecer de un nuevo día, no me importa porque tengo sombras, tengo recuerdos que he de olvidar, tengo mucho mar por descubrir y tengo menos miedo de remar.
Navego en un mar de fondo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ainda que tuveras medo a remar nun mar en calma cos teus desvelos flotando o redor dos teus sonos de pantasmas que son dificiles de afogar dentro da mente de un mismo, podes ganar miles de batallas, en silencio, en voz alta, dando voltas na cama, para poder escapar, ou para que desaparezan do teu interior solo queda esperar a encontrar o ser que saiba comprender a un, que navegue nos teus sonos mais profundos donde todo pode pasar, despertar na metade do sono e ver que podes seguir, porque o motivo de despertar non vai a variar o rumbo que levas soñando, e o rematar, ver que xa non vas a deriva, xa non remas, moveste pola brisa que corre e que despexa a neboa, e abres os ollos, que desta vez veras a mirada que que esperabas atopar o final dunha Odisea da cal se poderia decir que atracaste no porto donde se encontra o dono da mirada chea de luz.